sábado, mayo 17, 2008

CIENCIA FICCION Y FANTASIA.....



"No hay nada tan apasionante como la historia de la ciencia: allí podemos experimentar el gozo y la excitación de una gran batalla contra lo desconocido. Los giros equivocados, las pistas falsas, la elusiva verdad casi capturada medio siglo antes de su tiempo, el profeta olvidado, la falsa autoridad, la suposición oculta y el silogismo de cartón, todo agrega suspenso al combate.

Caer en la falacia que sólo cuenta el último descubrimiento científico es como suponer que sólo cuentan las hojas y flores del árbol, es ignorar que éste tiene un tronco que se hunde firmemente en el suelo. Pero agreguemos una nueva dimensión y éste se convierte en el árbol de la ciencia, un objeto viviente permanente, no un súbito resplandor de flores de una mañana de primavera".
Isaac Asimov


La ciencia ficción es un género que todo el mundo conoce, incluso aquéllos que jamás han leído un libro de estas características. El término fue acuñado en 1929 por Hugo Gernsback, editor de una de las primeras revistas del género y que definió la ciencia ficción como “narraciones fantásticas entremezcladas con hechos científicos y visiones proféticas”.

Todo un placer para aquellos que aman la literatura y que disfrutan además con la posibilidad de excitar su imaginación. Literatura futurista, novela científica o ciencia ficción, el caso es que son numerosos los escritores que a lo largo de la historia se han dedicado a ella, para el bien y disfrute de la humanidad, con un beneficio que ya nadie pone en duda: ¿quién puede negar que hemos disfrutado y aprendido de escritores como Jorge Luís Borges, Arthur C. Clarke, Julio Verne o Tolkien?

El escritor de ficción, César Mallorquí definió la ciencia ficción como un subgénero de la literatura fantástica que se aleja de lo sobrenatural y se rige por principios racionales o pseudos racionales. Ahora, un estudio reciente realizado por la universidad de Liverpool pone los orígenes de dicha literatura fantástica, de la que se produjo a partir del siglo XIX la “ciencia ficción”, en la mismísima Antigüedad.



Viajes fantásticos que parecen reales

Desde sus inicios, en la historia de la literatura hay obras en las que se relatan viajes fantásticos. La investigadora Karen Ni-Mheallaigh, de la Escuela de Arqueología, Egiptología y Antigüedad de la Universidad de Liverpool se ha centrado en ellos, estudiando los componentes fantásticos de la literatura clásica y examinado las teorías de la moderna ciencia ficción literaria y cómo estas teorías pueden aplicarse al mundo antiguo. Sus estudios abarcan desde la Antigüedad hasta el segundo siglo después de Cristo.

Parten de la constatación de que en la literatura griega existió una larga tradición fantástica, como se puede ver la Odisea de Homero, en la que se narran los viajes de Odiseo o Ulises, con elementos fantásticos continuos. Pero hay más: Karen Ni- Mheallaigh explica que el escritor sirio Luciano de Samósata (125-192) fue uno de los grandes escritores satíricos de la Antigüedad, invirtiendo los patrones clásicos de las artes, de la filosofía y de la literatura que venían de la tradición sofística. Luciano hizo de la parodia, la fabulación fantástica y la sátira social, ingredientes esenciales de su obra y escribió los llamados “Relatos verídicos”, en los que se parodian los relatos de viajes.

Entre ellos está uno que narra un viaje a la Luna –el primero, por tanto, no fue el de Julio Verne “De la Tierra a la Luna”- y una batalla interestelar. También destaca Antífanes de Atenas, uno de los principales autores de la comedia media griega (336-250 a.C.), que escribió acerca de sus viajes al norte de Europa diciendo que hacía tanto frío que se congelaban las conversaciones en el aire. Asimismo, el historiador Herodoto, considerado como “el padre de la historia”, escribió acerca de serpientes volantes y hormigas gigantes buscadoras de oro de la India.


Recursos literarios modernos


Según Ni-Mheallaigh, la fantasía del mundo antiguo aún no ha sido lo suficientemente investigada desde la perspectiva literaria. Lo más interesante de estos viajes fantásticos es que muchos de ellos fueron escritos como si hubiesen sido viajes reales anotados en diarios o como textos históricos.

Los griegos sentían una fascinación enorme hacia lo exótico y hacia otros mundos y algunos de ellos viajaron al norte y al este del mundo para satisfacer su curiosidad. Las culturas que conocieron en sus viajes eran tan diferentes a las suyas que les inspiraron a fantasear y especular sobre los mundos remotos. Según Ni-Mheallaig, los griegos parecen tener un anhelo especial por escribir ficción pura, incluso aquellos escritores que en otras ramas de su trabajo se dedicaban a otros géneros literarios. Para sus obras fantásticas buscaron incluso evidencias documentales inventadas, tales como textos “redescubiertos” o inscripciones inventadas.

El primer escritor que reconoció que nada de lo que había escrito era cierto fue el argelino Lucio Apuleyo, autor de "El asno de oro" y viajero empedernido. Sin embargo, su estilo, como el de los demás escritores de literatura fantástica de la época analizada, estaba calculado para convencer a sus lectores de que todas las aventuras descritas eran verdaderas. Sus libros jugaban con la mente de los lectores, tal y como lo hacen hoy los escritores de ciencia ficción, con los que siempre nos queda la pregunta ¿y si fuera cierto?

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