sábado, mayo 17, 2008



La ciencia ficción hoy día

Este recurso literario que consigue que los lectores se introduzcan en las obras y que crean en ellas ciegamente –incluso a sabiendas de que lo que se está contando es pura imaginación- se ha mantenido a lo largo de la historia.

La primera obra del género de ciencia ficción, tal y como lo conocemos hoy, aparece como consecuencia de la Revolución Industrial, y tiene como base la aparición de la tecnología. Se trata de la obra Frankenstein, de Mary Shelley, publicada en 1818. También en el siglo XIX llegan las obras de Julio Verne (1828-1905). Verne encarna el prototipo de autor de ciencia ficción actual, que utiliza los últimos descubrimientos científicos para desarrollar un mundo imaginario. La sorpresa en lo que se refiere a Verne radica en su capacidad, no ya de inventar, sino de anticipar: Julio Verne se adelantó a su tiempo situando la lanzadera de su viaje a la Luna en Florida, Cabo Cañaveral, desde donde hoy (realmente) la NASA lanza sus cohetes.

Además, en su obra La Isla con Hélice, habla de un cableado de información global y telefoto, que transmite imagen y sonido. Pero la historia de la ciencia ficción se desarrolla especialmente en el siglo XX. Autores como Stenvenson (El extraño caso del Dr. Jeckyl y Mr. Hyde), Wells (La máquina del tiempo), London o Conan Doyle, Clarke o Sturgeon, entre muchos otros, la colocaron en lo más alto de la historia de la literatura. Desde siempre, la literatura de ficción nos ha valido para imaginar y encontrar respuestas a nuestras inquietudes, respuestas que aunque no sean del todo ciertas, parecen tranquilizar nuestra alma. Hoy sabemos que este camino artístico aparentemente ilimitado fue iniciado en la Antigüedad. La Universidad de Liverpool ha abierto un sitio de Internet sobre ciencia ficción para escolares que constituye todo un anticipo de los próximos descubrimientos sobre esta rama de la literatura universal.


Autores y Escritores de Ciencia - Ficción y Fantasía


En el siglo XIX, el escritor francés Julio Verne da comienzo a la ciencia ficción moderna, escribiendo obras como Viaje al centro de la tierra, De la Tierra a la Luna, y Veinte mil leguas de viaje submarino.
La Ciencia Ficción ha estado fuertemente influenciada por la tecnología y las ciencias.
Sus narraciones parten de ideas científicas para narrar historias sobre sociedades futuras o mundos diferentes al nuestro.


Se basan fundamentalmente en los efectos que los cambios producen sobre las personas en particular y sobre la especie humana en general. Sus temas predilectos son el mundo del futuro, los viajes a través del espacio o el tiempo, la vida en otros planetas y las crisis generadas por la tecnología o la presencia de criaturas y entornos extraños.
Entre los principales autores de Ciencia Ficción se cuentan
Julio Verne, Herbert George Wells e Isaac Asimov.
Wells se interesó por la biología, la evolución de las especies y por las consecuencias sociales de la tecnología. Escribió numerosas novelas de ficción científica: La máquina del tiempo, El hombre invisible,
La guerra de los mundos, entre otras.

Otros autores destacados del siglo XX son Aldous Huxley y George Orwell, quienes en sus obras presentan una visión negativa de la sociedad futura, asfixiante y deshumanizada. El primero escribió Un mundo feliz. La obra más famosa del segundo tiene el nombre de un año: 1984.
Muchos de los autores de ciencia ficción relataron hechos que la ciencia y la técnica han convertido en realidad, como el submarino, el robot, la bomba atómica.


Para ver un listado de autores y escritores de ciencia ficción ir al enlace siguiente:

http://www.cineweb.biz/nuevadimension/autores.html



Libros y Novelas de Ciencia - Ficción y Fantasía


Casi al final de Blade Runner, la celebradísima película de ciencia-ficción dirigida por Ridley Scott, el androide Roy Batty pronuncia unas palabras que se han hecho famosas: “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión; he visto rayos C brillar en la oscuridad, cerca de la Puerta de Tannhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”. A continuación, el androide inclina la cabeza y expira, y con su gesto de resignado sufrimiento la máquina revela su verdadera condición humana.

Hay pocos momentos del cine contemporáneo que expresen de forma tan lírica y conmovedora la inevitable angustia ante la inminencia de la muerte y el dolor de quien sabe con seguridad que ya no podrá disfrutar por más tiempo de las inagotables maravillas del universo. La aguda sensibilidad del androide, su nostalgia de los prodigios de los que ha sido testigo, la evocadora plasticidad de sus palabras, se hallan en la raíz de la fascinación que en tantos lectores y espectadores provoca la ciencia-ficción, que quizás sea el único género (literario o cinematográfico, tanto da) donde todavía sobrevive el sentido del asombro, de la aventura, del descubrimiento.

La ciencia-ficción, basada en la libre especulación a partir de los amplísimos límites de la ciencia y la tecnología, ofrece unas inagotables posibilidades imaginativas a toda mente lúcida y curiosa. No hay para ella mundo indescriptible, ni suceso o personaje demasiado audaz o improbable: las profundidades de un océano sensitivo y consciente, pero impenetrable al conocimiento humano; las arenas de un enorme planeta desértico, habitadas por gusanos de arena que pueden tragarse una casa; los callejones radiactivos de las megalópolis asoladas por la guerra nuclear, donde los mutantes exhiben extraños poderes telepáticos; el resplandor de las conexiones neuronales de una mente alucinada...

No es arriesgado afirmar, por tanto, que el género de la ciencia-ficción constituye una aventura incomparable, tal vez una de las pocas que nos quedan por vivir en este mundo nuestro, cada vez más limitado y prosaico. Es, además, uno de los entretenimientos más productivos a los que puede aproximarse el lector contemporáneo, y una experiencia tan adictiva como la más violenta de las sustancias psicotrópicas. Por todo ello puede afirmarse que el amante de la ciencia-ficción no es un aficionado más a la literatura, sino un convencido, casi un creyente. A diferencia de lo que ocurre con otras experiencias artísticas, su fe no decae, sino que se refuerza con cada novela, con cada relato, con cada página ansiosamente recorrida en la dudosa luz del anochecer, cuando las sombras se pueblan de fantasmas y de secretos anhelos imposibles.




Un decálogo novelístico


Ofrezco a continuación unas brevísimas reseñas de algunos títulos fundamentales en el desarrollo de la ciencia-ficción contemporánea. He de advertir que la selección es enteramente subjetiva, fruto de las lecturas, a menudo algo caprichosas, que he realizado desde que me aficioné al género, hace ya bastantes años.

ASIMOV, Isaac, Yo robot, Barcelona, Edhasa, 1996. Esta colección de relatos constituye una magnífica oportunidad para meditar sobre la esencia del ser humano y la cada vez más delgada línea que nos separa de las inteligencias artificiales. Las tres leyes de la robótica que aquí formula Asimov por primera vez tal vez deberían formar parte de nuestro propio código de conducta moral.

CLARKE, Arthur C., Cita con Rama, Barcelona, Ultramar Editores, 1989. El genio científico de Clarke resplandece en esta novela, tan enigmática como fascinante. Se han propuesto muchas lecturas, pero todavía nadie ha logrado explicar qué es Rama (una gigantesca nave errante que aparece en el Sistema Solar de forma inexplicable) y la sorprendente ecología mecánica que transporta en su interior.

HEINLEIN, Robert A., Tropas del espacio, Barcelona, Ediciones Martínez Roca, 1989. Novela apasionante cuyo interés logra imponerse incluso sobre su desagradable tufillo reaccionario. En ella se consagra el valor de la aventura y la acción sobre cualquier otro ingrediente literario. Si no se lee en la adolescencia, mejor no leerla ya.

HERBERT, Frank, Dune, Barcelona, Plaza y Janés, 1997. Una de las novelas más absorbentes e imaginativas que he leído en mi vida, auténtica obra de culto para muchos lectores. El planeta desértico Arrakis, sus monstruosos gusanos de arena, la fanática casta de guerreros freemen y las complicadas intrigas galácticas de los Harkkonen y los Atreides se han convertido en símbolos del género. La primera novela ha tenido varias continuaciones, lamentablemente muy inferiores en mérito a la que inició la saga.

LE GUIN, Ursula K., La mano izquierda de la oscuridad, Barcelona, Ediciones Minotauro, 1996. Este relato demuestra que la invención de mundos imaginarios y la especulación más desaforada no son incompatibles con valores más clásicos de la literatura de todas las épocas y culturas, como la sensibilidad, el amor y el erotismo.

LEM, Stanislaw, Solaris, Barcelona, Ediciones Minotauro, 1998. La sensación de grandeza y enormidad que a todos nos produce la contemplación del océano no son nada comparadas con las emociones que suscita el océano que cubre el planeta Solaris, un gigantesco ser vivo, misterioso e incomprensible para los seres humanos que intentan desentrañar sus secretos. Stanislaw Lem demuestra con esta obra que la ciencia ficción no es sólo patrimonio privativo de novelistas anglosajones.

MILLER, Walter M., Cántico por Leibowitz, Barcelona, Ediciones B, 1992. El autor retrata un universo postnuclear con claras reminiscencias medievales, en el que la recuperación del saber y la cultura representan un ejercicio de sacrificio y santidad. Pocas obras de ciencia-ficción pueden exhibir unos protagonistas tan entrañables y dignos de admiración como los que protagonizan este relato.

ORWELL, George, 1984, Barcelona, Ediciones Destino, 1998; HUXLEY, Aldous, Un mundo feliz, Barcelona, Plaza y Janés, 1997. Dos novelas muy famosas que dibujan un futuro siniestro para la humanidad (este tipo de novelas recibe el nombre técnico de distopía o antiutopía). Aunque ni Orwell ni Huxley hayan acertado en las oscuras predicciones que escribieron en la década de 1930, hemos de admitir que en determinados aspectos no estamos tan lejos del mundo que retratan como pudiera parecer a simple vista.

WELLS, Herbert George, La guerra de los mundos, Madrid, Ediciones Anaya, 1997. Esta apasionante novela es, parafraseando a Saddam Hussein, “la madre de todas las batallas” contra los marcianos. Con ella el escritor inglés (a quien debemos considerar entre los maestros fundacionales del género) trata uno de los temas predilectos de la ciencia ficción clásica —la invasión de la Tierra por parte de malvados alienígenas que están a punto de aniquilar a la raza humana— con un inolvidable vigor.
WOLFE, Gene, El libro del sol nuevo, Barcelona, Minotauro, 1990-1996. Obra monumental (es una pentalogía, o dicho de otro modo, cinco novelas) donde destaca el genio imaginativo del autor, su brillante estilo narrativo y la profundidad de sus planteamientos ideológicos. En cualquier caso, no es una obra recomendable para los novatos, por su complejidad argumental y la densidad de sus significados.


BIBLIOGRAFIA DE TITULOS:

· El sueño de la razón (Juan Miguel Aguilera)
·
Rihla (Juan Miguel Aguilera)
·
El espejo de Salomón (León Arsenal)
·
Máscaras de matar (León Arsenal)
·
Bóvedas de acero (Isaac Asimov)
·
Fundación (Isaac Asimov)
·
Los propios dioses (Isaac Asimov)
·
Fahrenheit 451 (Ray Bradbury)
·
2001 Una odisea espacial (Arthur C. Clarke)
·
El fin de la infancia (Arthur C. Clarke)
·
La amenaza de Andrómeda (Michael Crichton)
·
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Philip K. Dick)
·
La pistola de rayos (Philip K. Dick)
·
Los ladrones de cuerpos (Jack Finney)
·
Bosque Mitago (Robert Holdstock)
·
A punta de espada (Ellen Kushner)
·
Los Desposeídos (Ursula K. Le Guin)
·
Las Crónicas de Narnia: El León, la Bruja y el Ropero (C. S. Lewis)
·
Más allá del planeta silencioso (C. S. Lewis)
·
Perelandra. Un viaje a Venus (C. S. Lewis)
·
Esa horrible fortaleza (C. S. Lewis)
·
Línea de sueños (Sergei Lukyanenko)
·
La Leyenda del Navegante (Rafael Marín)
·
La Espada de Fuego (Javier Negrete)
·
El espíritu del mago (Javier Negrete)
·
Señores del Olimpo (Javier Negrete)
·
Mundo Anillo (Larry Niven)
·
Tierra de Cometas (Keith Roberts)
·
Historia natural (Justina Robson)
·
Harry Potter y el Cáliz de Fuego (J. K. Rowling)
·
Harry Potter y el Misterio del Príncipe (J. K. Rowling)
·
El código secreto (Jordi Sabaté)
·
Híbridos (Robert J. Sawyer)
·
Hyperion (Dan Simmons)
·
Alas Nocturnas (Robert Sivelberg)
·
El Señor de los Anillos I: La Comunidad del Anillo (John R. R. Tolkien)
·
El Señor de los Anillos II: Las dos Torres (John R. R. Tolkien)
·
El Señor de los Anillos III: El retorno del Rey (John R. R. Tolkien)
·
Las aventuras de Tom Bombadil (John R. R. Tolkien)
·
Lámpara de noche (Jack Vance)
·
La tierra moribunda (Jack Vance)
·
La Saga de los Aznar (George H. White / Pascual Enguídanos Usach)
·
El Caballero (Gene Wolfe)
·
Tú, el inmortal (Roger Zelazny)


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