jueves, agosto 28, 2008

3 ¿Como te cambiaría el cuerpo en el espacio?
SME: W. Lloyd, Pharm D, Dr. Steven Platts, and Dr. Walter Sipes

¡Vamos a despegar! Qué fascinante es ver y explorar mundos nuevos. El intercambiar nuestro ambiente en la Tierra por el ambiente del espacio es muy emocionante. Pero, un ambiente "normal para la Tierra" es muy distinto a un entorno "normal para el espacio". El espacio tiene uno de los ambientes más hostiles que hemos explorado. A medida que cambie el ambiente, también cambiará el cuerpo del astronauta.

La gravedad reducida es uno de los cambios más drásticos de vivir en el espacio. Viajando a Marte, y tal vez al espacio intergaláctico, implicará vivir en el espacio por meses o años. ¿Cómo se cambiará y adaptará el cuerpo del astronauta a consecuencia de vivir en un ambiente de gravedad reducida por tanto tiempo?

¿Dónde está arriba? ¿Dónde está abajo? En el espacio no existe la sensación física que te deja saber si andas al revés. Los astronautas se pueden desorientar fácilmente. En la Tierra, un pequeño órgano en el oído interno te ayuda conocer si andas de pié o de cabeza. Este órgano funciona porque la gravedad hala los fluidos y las pequeñas partículas dentro tu oído interno. En menos gravedad, este órgano recibe mensajes confusos. La única manera de saber "arriba" y "abajo" es dependiendo en lo que puedes observar. El techo de tu nave espacial fácilmente puede ser tu piso. Puedes flotar al revés sin sentir que tu sangre te corre hacia la cabeza. Todos estos cambios pueden causar que sufras de la "enfermedad espacial" similar a cuando te mareas en el coche o el mar. Unas cuantas horas después de alcanzar orbita, uno astronauta en tres sentirá estos mareos. Para la mayoría, esta sensación para tan pronto lleguen los astronautas a su nuevo entorno espacial.

En la Tierra, la gravedad causa que la mayoría de los fluidos del cuerpo se distribuyan en el área debajo del corazón. Por contraste, vivir en el espacio con menos gravedad permite que los fluidos del cuerpo se extiendan equitativamente por el cuerpo. Cuando los astronautas viajan al espacio inicialmente, se sienten resfriados y sus caras se ven hinchadas. Muchos de los astronautas dicen que nunca sienten sed por culpa de este movimiento de fluidos. El cuerpo nota este movimiento y aumenta el volumen de la sangre. Se intenta regular eliminando lo que piensa son demasiados fluidos de la manera normal - sí, asi es - a través de los riñones - resultando en frecuentes visitas al baño. Una vez este fluido "de sobra" haya sido descargado por del cuerpo, los astronautas se ajustan al espacio y por lo general se sienten bien.

Las caras hinchadas y la sensación de mareos espaciales son cambios que los astronautas sienten a corto plazo. Dentro de tres días de regresar a la Tierra, los astronautas vuelven a tener niveles de fluidos normales, y sus cuerpos regresan a la "normalidad." Algunos efectos son de duración más larga. La gravedad reducida causa perdida de calcio en los huesos y músculos débiles. Durante una misión espacial, ejercicios de resistencia y la buena nutrición pueden contrarrestar algunos de estos cambios. Una vez hayan regresado a la Tierra, los astronautas continúan sus ejercicios para fortalecer sus huesos y músculos debilitados. Los científicos observan cuidadosamente a los astronautas antes, durante, y después de vuelos hacia el espacio.

Los ambientes espaciales también afectan el sentido de tiempo del astronauta. Mientras viaja alrededor de la Tierra, el astronauta hace órbita a la Tierra cada 90 minutos. Esto significa que pueden ver la salida y la puesta del sol cada 90 minutos. A pesar de que es una visión maravillosa, esto puede confundir al cuerpo e interrumpir el sueño. Para limitar esta interrupción, tapas sobre las ventanas ayudan a bloquear el sol. Nuestro "reloj interno" está puesto para un ciclo de luz y oscuridad de 24 horas. Este reloj interno se conoce como el ritmo circadiano y casi siempre se reajusta cuando se expone diariamente a la luz. Los ritmos circadianos están firmemente vinculados con el ciclo de luz/oscuridad. Ayudan a ajustar la rutina de dormir y comer de todos los seres vivientes, incluyendo los humanos.

El cambiar el ritmo circadiano del cuerpo casi siempre resulta en cambios al cuerpo. Muchos viajeros que cruzan las zonas del tiempo se quejan de "jet lag" con sus sensaciones de cansancio, desorientación e insomnio. ¿Alguna vez haz tenido "jet lag"? Probablemente te sentiste confuso y malhumorado. Imagínate como se deben sentir los astronautas cuando su ciclo de sueño cambia durante los largos viajes espaciales. Casi siempre permanecen en la hora media de Greenwich (GMT) mientras hacen órbita a la Tierra, pero cambian a hora de Houston o de Moscú para ciertas actividades, como el acoplamiento con una nave de reserva y Actividades Extravehiculares. Una vez se terminen estas, los astronautas vuelven al GMT.

Algunas señas de envejecimiento son parecidas a los cambios a causa de vivir en un ambiente de gravedad reducida. Cambios en el ciclo de sueño y músculos y huesos debilitados se encuentran en ambos casos. Mientras investigan maneras de invertir los efectos del vivir en un ambiente de gravedad reducida, los científicos también están aprendiendo más sobre lo que le sucede al cuerpo mientras envejece.

Obviamente, el cuerpo es asombroso de la manera que se adapta a cambios en el ambiente. Algunos de los cambios son de corto plazo y fácilmente reversibles. Otros de los cambios, como la masa ósea reducida y músculos debilitados, toman mucho mas tiempo en regresar a su forma origina. Los científicos trabajan para aprender todo lo que puedan sobre como el cuerpo se adapta a los nuevos entornos para hacer que el vuelo espacial sea los mas seguro y cómodo que sea posible.


1 comentario:

victoria romani santos dijo...

esto esta en una pagina de la nasa de pe a pa si lo vais a copia mejor no hacerlo.